Ahora yo me pregunto ¿Con qué estado mental ha vivido el hombre los últimos 10.000 años?
Convengamos que sobrevivimos a catástrofes, guerras, masacres, diluvios, tsunamis varios, fieras salvajes, carestías, extrema pobreza, glaciaciones, extinción de flora y fauna, plagas, pestes, tiranías, esclavitud y ningún pico de stress
impidió que la especie evolucionara y se convirtiera en lo que es hoy. Admitamosolo, el pánico no impidió que desarrollaramos nuestra capacidad de sobrevivir en el planeta, y eso que no contábamos con la tecnología, ni con la medicina, ni con las leyes, ni con los tratados internacionales.Entonces ¿Por qué nunca hemos estado tan necesitados de seguridad para seguir, como ahora?Considero que el hombre occidental, positivista, enciclopedista, posmoderno, cortado de sus lazos tradicionales, aislado de otros mundos lejanos en la globalización más videoclipera jamás imaginada, el único capaz de saberse amo y señor de su devenir en la tierra descreyendo de cualquier conexión wi fi con lo trascendente, está experimentado el verdadero miedo:
La angst primigenia de que sólo no va a poder cuidarse su espalda, de que está expuesto totalmente al peligro y no va a llegar a destino a salvo excepto que..... excepto que logre experimentar la confianza de contar con las herramientas necesarias para atravesar el laberinto.
No considero oportuno renegar de las mocro soluciones corporativas y estatales, de reclamar lo que corresponde y hacerse cargo, pero sin duda, creo que la seguridad interior se cimenta sobre la base de confiar en quien uno es y en algún que otro mortal que se nos cruce en el camino para ayudarnos/enseñarnos un trecho.
Nos está faltando conexión realista con el misterio de que aún seguimos aquí a pesar de todo, y no tenemos la tecnología interior necesaria para reverenciar lo insólito de poder hacerlo.
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