sábado, 1 de agosto de 2009

El fronton
















Me dijeron que las relaciones deberian ser un ping pong y no un frontón. Un elástico invisible debería entretejerse entre los movimientos de muñeca de cada jugador y más allá del tiempo que durara el recorrido de la pelota, ese ritmo de vaivén nos daría la seguridad de esperar paleta en mano.

La condición de posiblidad del ping pong, es una mesa que contenga los distintos cursos de la esfera y una red que frene a conciencia cuando alguno de los jugadores cae en la brusquedad o desconocimiento del caracter humano de su compañero.

El frontón es la ilusión de que estamos con un co-equiper pero no hacemos más que jugar con y contra nosotros mismos. Si bien la pared devuelve los tiros; estamos solos.

Lapiz en mano suena terrible, pero tiene ciertas ventajas, la intesidad la decide uno mismo y no hemos de lidiar más que con un gigante de cemento a la hora de pedir un entretiempo.

1 comentario:

  1. ¡Qué lindo es el ping pong! Y cuánto nos enriquece cuando del otro lado de la mesa hay "jugadores" dispuestos a compartir a pesar de las diferencias.

    Por muchos partidos por jugar, brindemos!!!

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